El Pequeño Nicolás

Si estudiáis francés seguramente habréis leído alguno de los capítulos de los libros de “El Pequeño Nicolás” en clase. O seguro que en algún momento habréis pillado alguna de sus aventuras en la biblioteca del colegio. Si las habéis leído con detenimiento, además de pasar un buen rato, seguro que habéis exclamado “¡es verdad! Algo parecido me pasó a mí en el recreo el otro día!”.

¿Cómo no nos vamos a sentir identificados con un estudiante, simpático, travieso pero a la vez muy leal con sus amigos? Aunque hayan pasado 57 años desde que se publicó el primer libro las cosas no han cambiado tanto y en todas las clases de todas las escuelas hay un glotón, un listillo, una chica de mal genio, un marrullero…

¿No sabíais que “El Pequeño Nicolás” ya no es tan pequeño? Comenzó el curso allá por 1956; por aquel entonces sus historias eran cortas y se publicaban en la revista belga Le Moustique. A partir de 1959 pasaría a las revistas francesas Sud-Ouest Dimanche y Pilote. Desde esta última daría su gran salto a la literatura infantil.

¿Y a qué se debió esta fama? En primer lugar se debió a que sus historias eran divertidas y contaban con mucho humor lo que pasaba en el día a día de una clase; en segundo lugar porque también gustaban a los adultos, pues el creador de Nicolas, René Goscinny, aprovechaba la mirada de un niño para quejarse con ironía del mundo de los adultos; en tercer lugar porque en la revista Pilote también aparecían las historias de Astérix, Lucky Luke o el Teniente Blueberry (todas ellas leyendas del cómic europeo).

Así, unos cuentos muy entretenidos resultaban tener una gran calidad literaria a la vez que eran acompañados por las viñetas de interesantes personajes. Todo parecía calculado al detalle para obtener un gran triunfo. La gran pregunta era, ¿cómo funcionaría el personaje por sí solo?

La respuesta no se hizo esperar: en 1960 aparecía el primer libro de la serie “El Pequeño Nicolás” y fue devorado por padres e hijos. Desde entonces se han publicado 10 millones de ejemplares en más de 30 países distintos. Esta saga está compuesta por “El Pequeño Nicolás” (1960), "Los recreos del pequeño Nicolás" (1961), "Las vacaciones del pequeño Nicolás" (1962), "Los amiguetes del pequeño Nicolás" (1963) y "Joaquín tiene problemas" (1964). En tiempos más recientes han aparecido otros tres libros titulados "La vuelta al cole del pequeño Nicolás", "El pequeño Nicolás: ¡Diga!" y "El pequeño Nicolás: el chiste" (2005). Ya veis que pasaron unos cuantos años entre las viejas y las nuevas ediciones. Y esto tiene un porqué: en 2004 la hija de Goscinny encontró un volumen con varias historias inéditas.

Por cierto, ahora vamos a ser un poco traviesos, como el propio Nicolás. ¿Sabéis cual de todos estos libros ha sido el menos vendido? Pues “Joaquín tiene problemas”… y no porque fuera el peor de todos, sino porque al no tener en su título las palabras “El Pequeño Nicolás” el público pensaba que no tenía nada que ver con nuestro personaje. Esto se ha corregido en sus últimas ediciones pasando a ser el título “El Pequeño Nicolás tiene problemas”.

Nosotros ya no os vamos a contar nada más sobre él. Es más, como si fuéramos uno de esos profesores de la clase de Nicolás os vamos a decir que leáis sus libros. Os van a encantar, seguro.

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